La Cámara de la Propiedad Urbana de Valladolid alerta de que el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2026-2030, aprobado por el Gobierno, puede tener efectos contrarios a los que persigue si no se corrigen algunos de sus planteamientos clave. La entidad considera que el aumento de la intervención y la falta de medidas dirigidas a los propietarios pueden traducirse en una reducción de la oferta de vivienda en alquiler.
“El problema de la vivienda no se va a resolver sin contar con los propietarios. Si se les genera inseguridad o se les sobrecarga de obligaciones, muchos optarán por retirar sus viviendas del mercado”, señala Pablo Ferreras, presidente de la Cámara de la Propiedad Urbana de Valladolid.
Menos oferta, más presión sobre los precios
La Cámara advierte de un riesgo claro: menos vivienda disponible en alquiler en un mercado que ya necesita aumentar su oferta, introducir incertidumbre puede romper el equilibrio actual.
Además, considera que se presente el plan como una herramienta para proteger a los inquilinos cuando, en la práctica, puede generar el efecto contrario. Si los propietarios perciben más barreras, más controles y menos garantías, la consecuencia directa será una caída de la oferta privada. Menos oferta implica más competencia por cada vivienda y, por tanto, más dificultades para las familias. “Si desaparecen pisos del mercado, el inquilino queda mucho más desprotegido. No se protege a quien busca vivienda impidiendo que haya vivienda disponible”, advierte Pablo Ferreras.
Sin seguridad jurídica no hay alquiler
Uno de los principales déficits del plan es, según la Cámara, que vuelve a dejar fuera la cuestión clave: la seguridad jurídica.
- Procedimientos lentos ante impagos
- Falta de respuesta ágil frente a la ocupación
- Cambios normativos constantes
“Llevamos años diciendo lo mismo: sin seguridad jurídica no habrá más oferta. No es una cuestión ideológica, es pura realidad del mercado”, insiste el presidente.
El registro de fianzas genera dudas
La creación de un registro público de fianzas es otro de los puntos que genera inquietud. La Cámara recuerda que ya gestiona actualmente la mayor parte de estas fianzas, por lo que conoce en profundidad su funcionamiento.
- Debe servir para mejorar la transparencia, no para intervenir el mercado
- No puede convertirse en la base de futuras limitaciones de precios
- Requiere contar con las entidades que ya realizan esta gestión
“Nos preocupa que una herramienta útil acabe utilizándose como mecanismo de control o presión sobre el alquiler”, advierte Ferreras.
Falta de diálogo con quienes gestionan el mercado
La Cámara lamenta que no se haya contado con las cámaras de la propiedad para la elaboración del plan, a pesar de su papel directo en la gestión de miles de contratos.
“Se ha legislado sin escuchar a quienes estamos en contacto diario con propietarios e inquilinos. Eso reduce la eficacia de cualquier medida”, apunta el presidente.
Otras preocupaciones
La entidad también muestra reservas sobre otros aspectos del plan:
- El blindaje indefinido de la vivienda protegida, que puede frenar la inversión
- El aumento de la carga administrativa y los controles
- La falta de adaptación a realidades territoriales como Castilla y León
La Cámara de la Propiedad Urbana de Valladolid insiste en que los propietarios son una pieza clave para mejorar el acceso a la vivienda y pide que se reoriente el enfoque del plan.
“Si queremos más vivienda en alquiler, hay que dar confianza a quien la pone en el mercado. Más seguridad, más diálogo y menos imposición. Esa es la clave”, concluye Pablo Ferreras.

